Habría que viajar a Egipto en la antigüedad, a tiempos ancestrales 2000 a.C., para dar con el surgimiento del horno de leña. Aquella ingeniosa creación fue sorteando múltiples cambios y se idearon diversas formas de cocción con el tiempo. Sin embargo, este estilo rudimentario es el favorito de muchos de los amantes de la gastronomía. Esas personas que valoran y disfrutan el sabor y los aromas que se consiguen con este tipo de cocción.

El calor envolvente y continuo, capaz de generar sabores únicos, es lo que seduce a quienes optan por darle descanso al horno de gas y al eléctrico. “Quien sabe comer sabe esperar”, expresa el famoso dicho culinario. Y es entonces cuando la comodidad de todos los días le hace lugar a este pintorescos horno con dos cámaras independientes.

En la parte inferior encontrarás la cavidad para hacer el fuego. Los troncos duros y grandes tardan más en quemar y entregan poca llama, pero son más durables y pueden combinarse bien con ramas pequeñas. También podrás sumar hojas secas (yesca) y papeles que te ayudarán a mantener el fuego haciendo su trabajo. Al cabo de unos 40 minutos tendrás el equipo caliente y con la brasa lista. Será aconsejable que el horno alcance una temperatura entre 270° y 350° para pasar a la siguiente etapa.

A partir de ese momento estarás en condiciones de abrir la cámara superior para hacerle lugar a tu plato predilecto. Carnes, pescados, verduras, pizzas o panes son opciones recomendables para darte un gusto y para compartirlo en familia o con amigos.   

                                                                         

Un elemento más a tener en cuenta es la chimenea. Debes considerar que tu equipo tenga buen tiraje para que ayude a la ventilación y expulse los gases de combustión.

Además de su sabor inconfundible, la vuelta a los primeros planos del horno a leña responde a distintos beneficios tanto saludables y económicos como de estilo de vida.

En primer lugar, la comida se elabora con menos grasa y queda más jugosa. La temperatura es mucho duradera y eso te hará ahorrar energía.  A su vez, esta opción te dará una hermosa chance para salir de la rutina y reencontrarte con tus gustos gourmet.

Una comida rápida alguna vez no es pecado, pero darte tiempo para asar tu plato favorito e incluso para juntar los troncos y ramas que usarás – si el lugar lo permite – seguramente te resultará una grata experiencia. Mucho más si estás bien acompañado.       

Hay hornos que pueden usarse empotrados en la pared en el interior de la casa y otros para aprovechar en el exterior, si elegís el modelo con rueditas que se puede trasladar a donde quieras. En Market Clima encontrarás dispositivos que se destacan por su bandeja de acero inoxidable, la parrilla cromada y el material refractario en el piso. Podrás optar por distintos modelos que varían por diseño y la capacidad de su interior. Pero tranquilo,¡la esencia calórica y la satisfacción de tu paladar será la misma!